Para qué quiero vivir si no te tengo, qué motivo tendría para sonreír si tú no estuvieras en mi vida.
Una vez ya lo probamos estar uno sin el otro, y no sé para ti.. pero para mi fue como si mi mundo se acabara como si todas las pequeñas cosas que conforman mi felicidad se esfumaran junto a ti.
Y por un tiempo, todo mi mundo era gris. Todo era inútil , no había nada que me llenara, no había nada que me hiciera feliz. Lo único que me hace feliz es tu simple presencia, pero en ese momento, al tú no estar.. ya mis ganas de vivir se habían agotado.
Cuando volvimos, cuando te vi por primera vez después de un tiempo, que para mi fue eterno, sentí un gran cosquilleo que en cuestión de segundos recorrió todo mi cuerpo de principio a fin, y me hizo sentir viva de nuevo, me hizo darme cuenta que mi cuerpo vive cada día gracias a ti. Es una sensación que por más que busque palabras, no logro explicar, porque solo tú y nada más que tú me has hecho sentir todo esto.
Cuando llegaste a mi vida me confundiste me hiciste perder el norte y hasta pensar que me había vuelto loca, porque me descontrolaste y te adueñaste de mi corazón y de mi alma. Y hoy en día solo te pertenezco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario